EL ARTE DE GRACE

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miércoles, 1 de enero de 2020


Reflexiones al pepe de mates trasnochados.

Por estos lares, en Navidad, poco y nada de pirotecnia y un tanto más en Año Nuevo.
Ahora me pregunto si es porque se tomó conciencia que la pirotecnia estruendosa es perjudicial por su contaminación sonora - ya sabemos que los perros, gatos y demás bichos son especialmente sensibles, además de otros tantos humanos - ó solamente es por efecto de la malaria por la que estamos atravesando: cuando hay poca guita en el bolsillo otras cosas tienen prioridades, no la vamos a ir gastando en cohetes ¿no? y máxime cuando los artefactos pirotecnicos son carísimos.
Ya hace unos años atrás salía una pequeña fortuna hacerse de un buen plantel de petardos, bombas y demás artilugios sumamente estruendosos- lo sé por referencia de compañeros de trabajo, yo particularmente no tiro ni una cebita desde que tenía creo 12 ó 13 años.
¿Es que nos sacaron las ganas de festejar? Me refiero precisamente al Año Nuevo, porque la navidad en realidad la considero una fiesta religiosa y no es el acontecimiento para la juerga y el festín que presupone despedir un año - haya sido bueno o malo - y recibir otro esperanzador e incólume.



¿Recuerdan los festejos de nuestra infancia? Nadie se martirizaba por tirar petardos, cohetes, cañitas voladoras, rompeportones, y demás bestialidades polvorosas. Los perros y gatos no tenían derechos como ahora - parece ser la fórmula inversamente proporcional: menos humanos los tienen según las noticias del día a día - y alguno que otro de estos animalillos se perdía en el barrio saliendo espantado ante tanto exabrupto humanoide y muchas veces no volvían nunca más al hogar adonde pertenecían.
Se comía mucho y se bebía más. No sé ahora, yo la suelo pasar tomando mate - justamente haciendo honor al título de esta publicación y de este blog - acompañados con pan dulce ó de ultima si el calor arrecia algun vaso de sidra. 

La gente se reunía más, se reía más, se cantaba más y los vecinos del barrio compartíamos nuestras mesas. Como había pocos autos, la gente se mataba menos conduciendo en pedo apurados a llegar a tiempo a determinado lugar donde debían recibir las doce campanadas ó sino después yendo a saludar a cuanto conocido uno conocía - valga la redundancia -
Pero que eran grandiosos festejos lo eran y sin pirotecnia eran inconcebibles. 

Recuerdo creo un fin de año lluvioso a cántaros y claro, el agua mata petardo y cañita voladora. Y recuerdo la tristeza por la poca y dificultosa tarea de festejar ruidosamente. 
Además, se empezaba diariamente a mediados de diciembre a tirar cohetes y hasta Reyes no se paraba. Y esto seguro hasta mediados de la década del 2000 porque recuerdo que los pendejos rompían las pelotas petardeando todo el día - es más, por el 2005 yo laburaba de noche y recuerdo despertarme sobresaltado a media tarde creyendo que estaban disparando una escopeta sobre la medianera frontal de mi casa - explico que la casa propiamente dicha está ubicada al fondo del terreno al menos 50 metros adentro, así que imaginen como sería el estruendo - Se trataba de un pelmazo adolescente con otro mas pequeño que tiraban petardos al montón de pasto que yo solía dejar en la vereda luego del corte consabido, supuestamente para ver si se prendía fuego con las explosiones..."bonito" fue lo menos que le espeté al muy desgraciado. 
Eso habla además de la pérdida de valores - el respeto incluído - que se han ido perdiendo: inconcebible cuando niños que le hiciéramos eso a un vecino. Siempre en el terreno de casa ó en el medio de la calle, eso sí: haciendo volar por los aires las latas de duraznos ó de conserva que además amplificaban por resonancia el estallido. Una broma inocente que si había algún vecino que pudiese verse afectado por determinada causa no se hacía. Además por donde me crié abundaban los baldíos y sobraba el espacio para hacer los experimentos pirotécnicos que se nos ocurriera. 


Hoy día...que los perros, que la contaminación sonora, que la contaminación por el olor a pólvora, que los restos de cohetes y demás artilugios ensuciando los lugares públicos. Y que los chicos autistas.
Bueno...vayamos por partes:

Dos dias al año. Je! Los perros ladran los 365 días al año cuando se les ocurre. Y baste que chumbe uno para que se le unan todos los perros del barrio. Y que conste que muchos ladridos sobrepasan con creces los decibeles de unos cuantos petardos. Y no quiero saber lo que es en una ciudad como Bs As donde hay mas perros que personas, y donde los espacios son mas reducidos y donde hay edificios donde las paredes son de cartón y los balcones abundan al espacio público y son lugar de preferencia de muchos canes para exorcisar su instinto animal a puro grito perruno.
¿Que derecho le asiste al pobre vecino que debe tolerar los ladridos de perros ajenos?
Y que conste que yo tuve 3 canes y había uno especialmente hincha pelotas durante la noche que si pasaba alguno de sus congéneres caminando por la calle no paraba de ladrar. En esas circunstancias me deshacía en improperios a mi amado perruno hasta que entendía que debía retirarse calladito con la cola entre las piernas y asentarse en su habitual lugar.
Los gatos cuando entran en celo son tambien insoportables, pero afortunadamente no lo hacen constantemente todo el año. La fórmula se potencia cuando a sus alocados maullidos y peleas reaccionan los perros. O sea, los gatos de alguna manera funcionan de catalizador para disparar miríadas de ladridos barriales. 







Contaminación sonora: 
Parece que olvidamos que la potencia de los equipos de audio, festivales al aire libre y demás crecieron proporcionalmente de manera inversa al consumo de pirotecnia. Los autos con sus amplificadores de incoherentes potencias con su escuadrón de parlantes y sus subwoofers que parecen propulsar al vehículo más que su motor y que hacen temblar el asfalto desde cuadras de distancia, esparciendo para colmo música (¿música?) que no es precisamente ni Bach ni Mozart, por donde se les antoje. 
Además cualquier hijo de vecino hoy día es músico - y de vuelta no precisamente de música clásica, me incluyo - que tiene una bandita y que lo menos que pelan es un Marshall de 100 watts. Y claro, no tienen plata para pagar una sala de ensayo profesional o no viven -como su servidor- en una zona de casaquintas o de casas grandes con terrenos y espaciadas entre sí.
Ni que hablar de los festivales multitudinarios amplificados profesionalmente en las plazas de cualquier municipio. Se escuchan claramente a muchas cuadras a la redonda. Uno no paga por escuchar música, se la encajan gratuita por mas que a uno no le guste.
A principios del pasado año pensé descansar en el hermoso silencio cordillerano pasando una noche en el centro de Uspallata, en Mendoza. Craso error: el condenado retumbe de lo que creí una discoteca pero parece ser en realidad que se trataba de un grupo de trasnochados que hicieron base para reunirse con sus automóviles en algun punto neurálgico cercano y perturbar el descanso sabático de los habitantes de la histórica ciudad mendocina, me torturó hasta las 6 de la mañana.
Dejo de lado motos sin escape y autos con motores preparados que parecen emular perversamente los circuitos de fórmula 1, vendedores en trenes que "condimentan" nuestro viaje con la venta de discos recopilatorios de las mas diversas músicas a las que se empeñan de hacernos escuchar de manera ensordecedora recorriendo los vagones de principio a fin: en vano que antes de comenzar la tortura auditiva nos pidan disculpas. Los trenes modernos son ultrasilenciosos, pero siempre por no sé que bendita ley debe haber algo similar que invalide ese avance en el confort del pasajero... 




Contaminación  por el humo y olor a pólvora: 

Je! se ve que no viven donde yo, que ultimamente - no sé si se trata de una perversa manifestación ó es consecuencia directa del aumento de población y de la inoperancia de los servicios municipales - a muchos vecinos se les da por quemar el pasto, hojas, basura, etc. No saben lo divertido que es respirar toda la noche el humo de las quemas, que aunque cierre las ventanas igual el olor penetra al interior del hogar. 
Y si no dispones de aire acondicionado en verano, y si uno tiene la suerte como yo de poseer un extenso parque arbolado la lógica dicta que ante el calor abrirás de par en par las ventanas para que entre el frescor nocturno: pero no, lo que entra es humo y olor contaminante. 
Y ni que hablar que parece ser que a todos se les ocurrió hacer parillas sobre las medianeras, y en mi caso particular sobre la mismas paredes de la casa, el resultado: fines de semana con un constante olor a carbón, leña y carne asada que termina por embotar los sentidos. Un dia: OK, es rico el olor a asado - no soy vegano - a uno le abre el apetito...pero constantemente todos las semanas y lo que es peor parece ser que alguno cocina para afuera, porque me han despertado cualquier dia de la semana terribles hedores a carne asada a las 2 de la mañana cuando no a pan o similar producto hecho con harinas.
He acudido a desodorantes de ambientes, a la quema de palosanto y de incontables zahumerios para tratar de disimular los olores provocados por mis semejantes, que invaden mi intimidad. Ahora bien, paradojicamente en una zona suburbana el bendito aire puro se hace desear. 

Sin mencionar el río contaminado y el matadero del que de acuerdo a la dirección del viento suelen emanar tufos realmente odiosos, por no decir repugnantes. 
Ante todo esto, el olor a pólvora 2 veces al año y en el trancurso de unas pocas horas es un elixir....   



Que la pirotecnia deja basura:
Si, así es. En mi caso particular no pasa festejo de fin de año que recoja de mi parque restos de petardos, cañitas voladoras, hasta una vez tuve que desenganchar del eucaliptus uno de esos globos aerostáticos de papel que se propulsan a fuego, por suerte apagado. 

Caminamos por la calle al otro día de estos festejos y descansan tristemente los restos de los alegres batifondos de la noche anterior.
¿Ensucian? ¿Más que todos los días los propios habitantes del barrio ó de la ciudad?
Se suele tirar bolsas de basura en cualquier sitio, mas por estos lares del conurbano. Y no solo bolsas, sinó ropa, restos de electrodomésticos habidos y por haber, botellas y latas - generalmente de cerveza, típico de los piolas que van tomando "la birra" por la calle y la deshechan en cualquier lado que se les cante - papeles, envoltorios de alimentos y hasta a veces animales muertos. 

Son propensos a estos destinos las esquinas, ramas y troncos amontonados para ser llevados por el servicio municipal de recolección de ramas que nunca aparecen a realizar su trabajo, zanjas varias y veredas de casas no habitadas. 
Y esta práctica parece ser epidémica: donde hay una bolsa tirada, al otro día aparecen tres más. 
No logro entenderlo: ¿para que está la recolección de basura, que sí por suerte funciona?¿Para qué lo canastos en donde depositar las bolsas? Acá hay muchos árboles, un clavo, una rama hacen muy bien de soporte para colgar una bolsa y luego ser retirada por el recolector.   
Mención aparte otra vez los canes que merodean por las calles y se le ocurre rescatar bolsas de basura de los canastos a los que puedan acceder - aquí no existen contenedores como en la ciudad de Bs As, y esparcen su contenido por doquier, generalmente en las veredas.
Y bueh, por ultimo los cartoneros, los que por aquí suelen moverse con carros tirados por caballos, que recojen basura o te llevan alguna bolsa que no levanta el recolector municipal a cambio de unos pesos...y claro, la deshechan unas cuadras mas adelante en cualquier sitio que les resulte favorable. Yo he visto pasar por la calle de mi cuadra a todo galope un carro con dos de estos cartoneros : uno conducía y el otro iba botando del carro bolsas al medio de la calle: mas hijoputa no se puede ser....
Y las plazas, parques, calles, estaciones de medios de transporte: parece ser otra ley exponencial: cuanto mas gente más basura - si, eso es lógico - pero aquí entra a jugar el nivel de educación.
Entonces la ecuación real sería: cuanto mas gente con menos educación, más basura donde no debe haberla.
¿Papelitos de los cohetes, petardos y cañitas....? No existen ante tanta roña que nos empeñamos en desperdigar en nuestros propios hábitats.




El autismo: bueno, acá me toca de cerca. ¿Why?

De niño siempre fuí muy retraído. Mi timidez y sensibilidad me ha jugado en contra en mi desarrollo empático con el medio circundante. 

Siempre me sentí identificado con casos similares en la literatura, en el cine, en el arte ó en la vida real, como por ejemplo con Sid Barret, el músico fundador de Pink Floyd - es mas, lo tengo de foto de portada en el facebook - que según algunas teorías sufría del síndrome de asperger. 
No creo que yo padezca de autismo, solo soy ciertamente hipersensible a ciertas circunstancias, que con los años he aprendido de cierta forma a controlar. 
Aunque aún me resulta tremendamente difícil socializar en comparación a otras personas.
Y como consecuencia también soy muy sensible a los ruidos principalmente provocados por la actividad de mis semejantes. En este escrito se evidencia por mi intolerancia a las músicas que escuchan los demás. Paradójicamente - pienso que como reacción protectora y para aislarme del ruido provocado por el mundo externo - soy un usuario habitual a escuchar constantemente música a alto volumen, cuando no a producirla justamente por mi aficción de músico.

Duermo con protectores auditivos hace años, máxime cuando mis tiempos biológicos generalmente están trastocados con los habituales: siempre fuí trasnochador y trabajé durante 25 años de mi vida en horario nocturno. Además un par de hechos acontecidos que no vienen al caso me condicionaron a tomar estas medidas precautorias contra la polución acústica externa.
Creo que por como soy, soy sensible a la actividad humana y en cierta medida a la animal externa - sean golpes, máquinas, músicas, conversaciones, músicas, ladridos - aquí asociado otra vez al ser humano, porque los perros son sus mascotas - pero no al canto de aves, insectos ó ranas.

Los sonidos de la Naturaleza mayormente me encantan, incluso el retumbar de los truenos los puedo asimilar bien, al contrario de los ruidos provocados por ciertos omnibus, camiones, automóviles y motos. Aunque el sonido de los aviones me encanta, de ciertas lanchas ó barcos tambien, tal vez mas por la poca exposición que tengo a tales medios de transporte. 
Lo que no soporto es las sopladoras de hojas, batidoras, extractores ruidosos, secadores de pelo y ciertas desmalezadoras o motoguadañas.
Una vez, un compañero de trabajo me definió como que a veces me colocaba en una "posición" autista. Eso me hizo pensar que sí, que tal vez no se trate de autismo sinó solo de una actitud defensiva - Ja! otra vez, tambien en el trabajo, me dijieron que estaba siempre muy a la defensiva - solo para protegerme.
Todo dicho cuando acudí a un psiquiatra - tambien hice terapia psicoanálitica - y me diagnosticó como "esquizoide" (que NO es lo mismo que "esquizofrénico"), es decir con inhabilidad para relacionarme socialmente. Esto lo pueden muy bien aseverar mis viejos compañeros del secundario, a quienes unos cuantos tengo de amigos en mi cuenta de facebook.      
¿Y la pirotecnia?... no sé. De chico me encantaba, ya lo dije: volaba latas a cohetazos, me la pasaba tirando petardos hasta Reyes, me fascinaban los bombazos que un año trajo el vecino de Brasil - era marino mercante - que explotaban en el aire y hacían vibrar todo el barrio.
Hasta que maduré y ya me pareció tremendamente frívolo andar explotando cosas e incluso festejar dudosos nacimientos acontecidos en dudosas fechas históricas de la humanidad y concentrar en un día por convención el festejo del traspaso de un año a otro, máxime cuando me ha demostrado la experiencia que en este país cada vez han sido menos las razones para festejar un año nuevo, porque hemos venido en un triste y franco descenso en la calidad de vida y sobre todo como nación libre y soberana.
Ahora bien, ¿cuantos autistas hay?
El 1 por ciento de la población mundial padece Transtorno del Espectro Autista, también conocido por sus siglas, TEA.
En Argentina se estima que cerca de 400.000 personas responden a este diagnóstico en el que se incluye a los pacientes con síndrome de Asperger. O sea el 0,89 % de la población del país (44.938.712 habitantes)
¿Entonces? ¿Cuantos autistas, sean niños o adultos, hay en tu barrio? Seguro que en la concentraciones urbanas deben haber mas por la lógica de la densidad de población.
Pero ¿cuántas otras personas están en igualdad de condiciones para sentirse mal por los estruendos de la pirotecnia? Personas enfermas, personas mentalmente inestables, personas que justamente le deprimen los festejos y puntualmente los de fin de año por razones varias, personas hipersensibles no autistas, niños y niñas pequeños asustadizos, bebés....Bueno, evidentemente siguen siendo minoría y como tal también se les debería respetar.
¿Y la pirotecnia por festejos en las finales del fútbol?
A mí particularmente me rompe las bolas los domingos cuando en una final pongamos Ríver-Boca empiezan a detonar bombazos. ¿Qué? ¿No hay ley ahí en contra de la pirotecnia?
Creo que un partido de fútbol representa a muchas menos personas que las involucradas en un festejo de Fin de año, porque todos queramos ó no, estamos supeditados a tal convención calendaria.
En síntesis: autista ó no siempre hay personas a las que realmente le molestan las explosiones pirotécnicas.
¿Hasta que punto se puede prohibir una actividad que involucra a la mayoría de la población de una comunidad porque molesta a una minoría?
¿Van a prohibir los corsos de Carnaval porque a mí me molestan el batifondo que hacen las comparsas continuamente durante esos días? Como nota al pié, en el Parque Centenario de la ciudad de Bs As ensayan prácticamente todo el año no sé si una ó varias comparsas, meta bombo y bombo, viernes y fines de semana. 

Allí está el Observatorio de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, del que soy habitué. Les aseguro que es insoportable el ruido constante de tales murgas que penetran dentro del edificio y sobre todo en un lugar donde se requiere tranquilidad para el estudio, sean en cursos ó en innumerables conferencias, a las que por tal motivo he asistido con dificultad para concentrarme en las exposiciones de los conferenciantes.
Por eso no entiendo bien la lucha por los derechos de los animales y de los niños autistas en los festejos de fin de año cuando no se toman en cuenta entonces todos los demás derechos de las demás minorías.
Yo de alguna manera me considero como parte de esa minoría por lo ya expuesto. 

Sin embargo también debo respetar el derecho de la mayoría a festejar durante tan solo 2 días espaciados una semana entre sí.
No se tiran misiles. No se tiran obuses. Son fuegos artificiales. Yo abogo por las luminarias que me resultan muy bellas, mas no coincido con los estruendos que me resultan tristemente propios de una guerra.

En síntesis, no sé si soy autista, esquizoide ó pelotudo. O las 3 cosas juntas.
Es mas seguro que tan solo sea un viejo forro.
¡Saludos!  





 

jueves, 23 de febrero de 2017


EL HACHA DEL DESTINO

El hacha del destino curte impávida sobre tu cabeza
Y ves el sol y todo eso
con lindos colores psicodélicos
pero una pastilla más, otro ácido
el filo corta un poco más adentro
en tu cráneo, sobre tu cerebro.


¿Y qué vas a esperar?
¿Qué vas a hacer...?


No sirve alucinar demasiado
ya no descubres buenas cosas para respirar
El hacha baja un poco más
y un poco más
La mente crítica acusa
y se burla
y decide también.
La mente crítica está generalmente afilada
como el filo incorruptible del hacha.



 
                                                                                                                     23/09/2002

domingo, 1 de enero de 2017

Diciembre 31 de 2009 - Enero 1 de 2010


 Yes, así empezaba esta década. Y es que ya no importa, con los años se pierden las referencias temporales. Pero me gustó lo que escribí ese fin de año y lo traigo al fin del que se va y al inicio del que ahora comienza...que mañana ya estará tan lejos de nuevo.



En Tí, Sin Tí....con las manos arrojadas al transcurso del tiempo.
Como las olas de un mar arraizado en tus cabellos, la mandolina se desvanece en el humo incierto de un zahumerio de finales de década. En aquél último día de 1969 parado junto a mi padre mirando los fuegos artificiales. Él cumpliría 50, los que tengo hoy después de 40 años....y el tiempo se desvanece como el humo de ése zahumerio, como el de los fuegos artificiales. 

Como este mundo artificial con todas sus vanalidades.
Mírate, mírame en esta mal filmado metraje de Los Vengadores, cuando El Prisionero se debatía en liberarse con una canción de Los Beatles y Peters Sellers grababa ese absurdo humorístico "She Loves You" que hasta el día de hoy jamás había escuchado...cuántas cosas que no sé que existen, cual inabarcable e indosoluto es el universo, mi amor. 

Y cuántas sincronicidades me colocan mejor que un porro en las noches de un vasito de vino...o en éste caso de "espumante". 
Pero el fin de año lo amerita. Mis pies, mis manos, el deseo insobornable lo amerita.  
Todo lo que hago es artificial, solo la profundidad de tus ojos negros me ameritan seguir respirando la esencia del cosmos en las extrañas pesadillas del diario acontecer. 
Y me confunden las espirales del tiempo, los laberintos que se tejen en mi mente, los reflejos vívidos de las inestables coincidencias. Como en aquél día de febrero (lejano febrero del año pasado) que sabría que vendrías cuando me estaba peinando frente al espejo del vestuario del trabajo...y todas la premoniciones que me acercaron a vos para desaparecer en la consistencia férrea de la realidad. 
Solo quedan las sensaciones restauraradas de lo incierto pero verdadero en aquél plano avarcativo de éste otro mísero e ignorante; pero es el que hoy nos ha tocado transigir, por eso estamos acá: festejando éste falso año nuevo. 
Festejando la música aparentemente vieja pero eterna, con un vaso de espumante ó con un mate, con mis gatos envueltos en los pliegues interdimensionales de éste extraño hogar hundido en un punto infinitesimal del eterno acontecer cósmico. 
Y la Internet me conecta a mi propio cable existencial, en un circuito cerrado acobijado en un prestablecido jarrón como esa foto de Griseta: el útero del que parece no poder liberanos jamás, el útero que nos protege y por reacción del que anhelamos salir para conocer el exterior. Un exterior tal vez solo como un parque plagado de jarrones conteniendo las demás almas.... el vacío del universo con sus estrellas y sus planetas...



  

 
          
Creo que las 2 fotos anteriores me representan muy bien: Por un lado Griseta metida dentro de un  jarrón, que en vez de ella muy bien podría ser yo, y por el otro el espacio cósmico: mi interés por la astronomía desde siempre.

jueves, 29 de diciembre de 2016

El espíritu de la Navidad


Mis amigos Stimpy & Rem infaltables en cualquier navidad
 
Sé que en en la Navidad pasan cosas malas.
Al fin y al cabo solo es un día como cualquiera en el que se celebra un acontecimiento de regocijo religioso.
Y al ser un día como cualquiera las personas nacen, se enferman, se accidentan, se mueren…se alegran, se entristecen, se enojan, se pelean.
Son cualidades de la vida que no tienen fechas.
No existen agendas para el Universo. Las cosas solo suceden.
Asumirse un Papa Noel virtual algo estrambótico en el Face nace como una pequeña broma para darle a los demás lo que uno hubiese querido para sí. La idea original era bastanta socarrona, pero terminó tornándose mas seria de lo previsto: dejar de lado la burla a una festividad demasiado bastardeada por una sociedad consumista e hipócrita, para ofrecer mas no sea de manera pequeña una esperanza de reales buenos deseos para las personas que habitan este planeta.
¿No pensaron lo que realmente significa la Navidad, mas allá de una celebración compartida en familia ó con amigos?
En esta Navidad, como ya dije, murieron personas. Como lo habrán hecho el mismo día en que nació ese ícono llamado Jesús y del cual realmente no se tienen pruebas concluyentes de su verdadera existencia.
Pero ese no es el tema de discusión, sinó lo que Él representa: si eres creyente te regocijas por su venida al mundo terrenal porque la misión que le encomendó Dios – Su padre y Creador de todo lo que existe – fué salvar a la humanidad del mal camino que había tomado en su libre albedrío. 
¿Y como? 
No solo predicando buenos comportamientos para con el prójimo, dando el ejemplo ayudando a los necesitados, sinó también haciéndose cargo de todos los pecados de la humanidad -dándose en sacrificio para expiar y lavar los espíritus enfermos.
¿Hay renunciamiento mas grande que entregar a su propio hijo en sacrificio perpetrado por aquellos a quienes justamente vino a salvar?
¿No pinta como una tremenda injusticia que alguien puro absorba el mal de los demás para liberarlos? 
Todo para producir la conciencia necesaria, para que los espíritus, las almas perdidas en la oscuridad pudiesen despertar. (Despertar a la responsabilidad de asumirse parte de una especie que debe aprender a convivir en un planeta ínfimo perdido en el Cosmos, convivir para no generar sufrimiento)
Y con ello la esperanza de una continuidad, del acceso a otro plano existencial, manifestado en la resurreción.
Como con un ejemplo contundente que NO TODO TERMINA EN LA MUERTE. 
Que la muerte es solo un proceso.
Tal vez – y como está muy bien estudiado – todo se trate de un cuento armado con retazos de otras creencias -indúes, persas, egipcias, etc.-y de ceremonias paganas que dieron origen al Cristianismo. Incluso el “sacrificio de Cristo” continúa la costumbre pagana del sacrificio de animales para agradar a los Dioses ó al Dios monoteísta de los judios.
Pero la esencia está incólume. 
Luego de la alianza con Noé, Dios vuelve a darle crédito a su propia creación con un significado todavía mayor, sacrificando a su propio hijo para que finalmente esas desagradecidas criaturas humanas pudiesen redimirse de sus sufrimientos.
La historia quedó en género masculino (Padre-Hijo) supongo que por razones culturales. La civilización en aquel tiempo era patriarcal. Pero su trascendente significado no cambia si igual se tratara de Madre-Hija.

Y sé entonces que en esta Navidad muchos han sufrido cuando otros festejaban.
Y justamente la Navidad se trata de eso: de redimir el dolor de la existencia para no ahogarnos en la continua desesperanza a la que parece someternos.

¿Como comienzan las cosas? Con el deseo. Si no existe deseo no existe nada.
Por eso bienvenidos los buenos deseos para esta Navidad y para todas las que vendrán.
Y tal cual como había un programa de TV titulado "Todo el año es Navidad" (protagonizado por el gran actor Raúl Rossi) , así esperemos que todos los días sean Navidad.
 
  




martes, 1 de noviembre de 2016

Claustrofobia Spinettiana


Hola (¿a Quién?). Me lo tenía en borrador desde el 2014 y hoy se me canta publicarlo:  

  Va con una foto del Sol que hice de una serie de prácticas en 2015, porque esto está relacionado con  la Luz y la Vida.


Me impresiona el hecho de que Luis vivía, literalmente, en una casa sin ventanas.(una casa-estudio de grabación), algo que no se condice con su música ¿o sí? Porque de hecho su música es principalmente una música introspectiva - aunque conteniendo un profuso mundo interior, riquísimo y abierto al Cosmos.
Me pregunto si esta manera de vivir como encerrado - además no le gustaba salir mucho por esas molestias de andar lidiando con la fama- no habrá tenido algo que ver con su enfermedad. El hecho de no oxigenarse naturalmente (la casa se alimentaba con un sistema de aire acondicionado, lo que choca también con una visión ecológica) y, lamentablemente, de asumirse como un asiduo fumador, me hacen especular que tales situaciones le pudieron haber jugado en contra.
Él decía que antes de tener ventanas con rejas prefería ver entonces un muro, porque detestaba las rejas. Es extraño que haciendo referencia en sus canciones a lo largo de toda su carrera a "La Luz" y "al Aire" viviese como un topo...
A mí lo descripto me da sensación de claustrofobia (de hecho soy un poco claustrofóbico), por eso trato de tener siempre las ventanas abiertas de alguna manera u otra (dan a un amplio parque bien resguardado) a pesar de que todas ellas contienen rejas; pero eso no me importa si pasa el aire y la luz a través de las mismas.  
Por supuesto aclara que la fuente de luz natural y de aire era su terraza, adonde acudía cuando así tenía ganas. Tal vez esto invalide todo lo anterior...

Hay como un quiebre en la cronología de Spinetta. Me extrañó sobremanera enterarme cuando falleció que vivía en la ciudad, en un barrio, y en la casa ya descripta cuando antes solía tener períodos de aislamiento, tomando distancia de la locura urbana, en sendas quintas del Gran Buenos Aires: cuando Pescado alquilaron una quinta zona sur si no me equivoco para componer tranquilos; en General Rodríguez cuando formó Invisible - que junto a Machi y Pomo formaron una cuasi-comunidad - y en los ´80 cuando vivió también en una quinta en Castelar - precisamente en Parque Leloir, que para esa época varios "rockeros" tenían allí sus moradas - en donde se criaron sus hijos.
Así que luego, tal vez cansado de "tanto verde" abandonó esta forma de vivir en zonas abiertas.

Desconozco si la separación de su esposa Patricia tuvo algo que ver, pero fué para esa época que es cuando comienza su relación con la modelo y actriz Carolina Peleritti, que parece cambiar de morada, forma Los Socios del Desierto y sale de un ostracismo autoimpuesto por su malestar con el devenir de la cultura y de la industria musical, y de alguna manera retorna a sus fuentes bien rockeras similar a la de Pescado Rabioso. (¿debe tal vez considerarse como una especie de revalorización del vigor masculino?).
Luego que se separa de Peleritti retoma una visión más tranquila, como asentada en una profunda contemplación de la existencia. A la vez parece replegarse nuevamente en su consabido aislamiento - en la entrevista que le hace Gloria Guerrero en 2001 manifiesta una contundente paranoia-  Así, sus últimos discos mantienen una armoniosa pero pujante expresión musical, repletas del lirismo de sus tempranas épocas y no exentas de una cierta tristeza (adjetivo dado a tales obras por su amigo Alejandro Rozitchner). Esta postrera etapa está signada al parecer por una equilibrada y madura nueva relación sentimental, protagonizada por su última pareja: Mercedes.

Después del 2009 en que presenta con Las Bandas Eternas ese fastuoso e inolvidable recital que entraña un resumen de toda su carrera, continúa tocando y presentándose en diferentes sitios. Vive en su casa sin ventanas y se le manifiesta la terrible enfermedad (en honor a la verdad ya tenía problemas de salud en un pulmón - esto dicho por su propio hermano Gustavo -) que tras 8 meses termina por hacerlo sucumbir.

Y yo en mi estúpida y tal vez imperdonable especulación, me pregunto que hubiese sucedido si Luis hubiera vivido en un lugar abierto a la naturaleza, en una playa, en una quinta poblada de árboles como en las que supo vivir, practicando alguna sana actividad física como la natación (lo dice en la entrevista: me gustaría tener una pileta y un quincho...) y por sobre todas las cosas si hubiera podido abandonar el vicio terrible de fumador. Jamás se sabrá, como así también es difícil asegurar que el deteriodo físico proviene realmente de un deseo, de un impulso inconsciente. Vivir sin ventanas por donde penetre la luz, con aire asistido "mecánicamente" como lo expresó Él mismo, fumando asiduamente....me remite a una pulsión insana, a un deseo de apagarse.
Y la causa de tal deseo ahora sí que es tema de real especulación: desde el bajón que supone la partida de amigos músicos y la de su entrañable padre, al oscuro devenir sociopolítico y cultural del país. No sé, con una familia y con una pareja amada y que lo amaba, con una valorada libertad de acción dedicándose a hacer lo que le gustaba como dibujar y crear música, no me cierra que Luis albergara de alguna manera un deseo de autoaniquilamiento, aunque como bien sabemos, las oscuras y desconocidas fuerzas del inconsciente son los poderosos y determinantes hilos que mueven nuestras acciones.
De verdad, toda esta trama armada de pretensiosas racionalizaciones y absurdos comentarios para al final de cuentas poder decir, a modo de una Niní Marshall de pacotilla: 
                               
                          "Flaco, no quería que te nos fueras así, tan derrepente...." 

¿Cabe acotar que la claustrofobia Spinettiana es en realidad mi propia claustrofobia y que cuando uno arriesga teorías acerca de otros lo hace en función de uno mismo? El Ego que le dicen...



sábado, 1 de marzo de 2014

¡Ojala!


Despertándome en la madrugada, ya sin conciliar el sueño, porque uno de trastocado también trastoca sus horarios de descanso, y después de un par de días con la guitarra flamenca y el cante jondo navegando por mi cabeza y tal vez llevado por la brisa de esa hermosa estrofa de García Lorca que canta Camarón de "nadie puede abrir semilla en el corazón del sueño", alejado por razones de cielos nublados de esos pasatiempos de observaciones astronómicas que logran contenerme y entretenerme y fascinarme, dado vuelta el rostro resplandeciente por el brillo fantasmal y místico que emana de una guitarra tocada por un Paco que ya no está más, y por la tarde de ayer poniéndole linda la tumba a mi perro con un jarrón nuevo sobre la lápida - no sé porqué jarrones, tal vez para que allí se contenga el alma y se proteja hasta que remonte un nuevo vuelo - imaginándome en un patio andaluz, yo que me embebí de mil y una noches y de rubaiyat y que quiero creer, que según lo sugerido por mi padre, tengo sangre de algunos antepasados de Jerez de la Frontera (en Cádiz: misma provincia que Algeciras, que dibujé hace tiempo sin saber que existía, y en donde justamente nació Paco) y sin creerme gitano ni nada por el estilo, pero de alguna manera afín - tal vez judío español sea lo más cercano a toda esta mezcolanza de razas - enciendo la radio con música de acá para poner los pies a tierra, y sin embargo se diluye la pertenencia, se hace agónica, porque una corriente musical creada - e influenciada por otra con raíces más fuertes como el rock y blues americano - hace tan solo 40 años como es nuestro "rock nacional", no posee la fuerza suficiente para perpetuarme al cosmos pero sí para ahogarme en una vasija de recuerdos y de angustia sea esta existencial o mundana, y tratando de evitar la evidente fragmentación , me levanto y preparo café (porque mate estuve tomando antes de acostarme), enciendo esta maquinola digital, y como siempre y como en los viejos tiempos me pongo a escribir - antes en papeles ahora en pantallas - y a estructurar un poco las células que me componen y a buscar mapas de la España ancestral, tan lejana y tan cercana a la vez, porque todavía no me disgrego, porque todavía continúa el mismo hilo de la vida uniéndome, el hilo de luz que agrupa mi alma y mi espíritu. Y cuando se corte, ojalá que se me corte como se le cortó a Paco, jugando en una playa hermosa junto a su hijo...



martes, 9 de julio de 2013

La epifanía de Michael Jackson




Retornaba de la capital vía autobus puesto por el Ferrocarril Sarmiento desde Once (evito viajar en tren) luego de uno de los consabidos cursos en la Asociación Amigos de la Astronomía realizado la noche anterior, inmerso Yo en esos lapsos de sincronías positivas que se prolongaba desde el día anterior, descansando y dormitando mientras escuchaba la radio en el MP4, cuando en ese giro que pega la autopista para descender hacia Merlo (iba a mi laburo temprano por la mañana) comienza a sonar un tema archiconocido del bueno de Michael, y juro que me sentí tan bien como volando con un tema de Floyd - salvando las distancias - a pesar de mi escasa simpatía hacia el susodicho cantante.
 

Y así, como no me ocurría desde hace un buen tiempo, me sentí envuelto por una gustosa sensación de armonía.
Debo confesar que ya me estaba invadiendo desde un tanto antes, cuando en plena autopista tomé conciencia de que mi excelso estado de bienestar podía precognizar un, por así decir, fatídico final. A saber: que el bus se estrella y me muero.
 

Traía conmigo la caja sanitaria y el platito de Debussy para la nueva gatita de Grace, que se llama YinYang y que Yo la rebautizé con un resumido Gina (Yin=Yin_a). Entonces en un microflash me hice toda una movie hollywoodense, con el hallazgo entre los escombros del accidente del platito de Debussy en mi mochila.
Si, a veces se suele salir el dramaturgo que se esconde en mi interior y flasheo cualquiera. 
 

El fantasma de Debussy me acompaña en el departamento de Balvanera cuando me quedo por la noche luego de los cursos. Si bien su cuerpo descansa, junto a la extrañeza y a la distancia de mis gatos y de mis perros que permanecen vigías, en mi casa de allende el río Reconquista.  
 

Semi dormido y disfrutando del tema musical y de la especial sensación de bienestar referida, el bus va llegando a la estación siguiendo un camino bastante anecdótico a mi destino, cuando se me ocurre abrir los ojos y ahí estaba, transitando en plena esquina, ominosamente nombrada como para ratificar el acontecimiento con el cartel indicador ante mi rostro, como uno de los eternos caminos del mandala que me da centro y sentido.  
Tal cual una Fe Santa...
No pude más que sonreir y pensar que muchas veces los caminos, si bien se hacen al andar, también de alguna manera se repiten ...en otro espacio-tiempo. 


Llegué temprano a la nueva casa que alquila Grace, con parque, aire y lugar suficiente para que sus mascotas se manifiesten felices sin el cruel cepo que implican las paredes de un departamento de dos ambientes, e hice entrega de los adminículos nombrados para la crianza de la felina cachorrita.
La epifanía de ese día, temprano ya en el trabajo observando la mañana en el parque, se me hacía evidente.
Lo que yo ignoraba es que algo más se venía presagiando...



miércoles, 6 de febrero de 2013

MIRATE ESTA FOTO


Estoy escuchando a Johnny Cash en "Tiempo de Show"- no nos engañéis con el nombre del programa de radio- en la trasnoche de Del Plata (después de Dolina). Y la trágica historia de su niñéz, con la terrible muerte accidental de su hermano mayor y el padre responsabilizándolo por ello para siempre....
Y digo: tengo ésa canción de la última etapa de su vida. La busco y la encuentro y me pongo a mirar las fotos del album. Y me encuentro con ésta....que me sube los que te jedi a la garganta. No se puede decir nada, solo verla.
La canción: "First Time Ever I Saw Your Face"  (la misma que cantaba Roberta Flack)
La foto: de la últimas, junto a su hija Rosanne.
Lo demás corre por tu cuenta....   


The first time ever I saw your face,                                                                                 
I thought the sun rose in your eyes.
And the moon and stars were the gifts you gave,
To the dark and the endless sky, my love.
And the first time ever I kissed your mouth,
I felt the earth move through my hands.
Like the trembling heart of a captive bird
That was there at my command.

And the first time ever I lay with you,
I felt your heart so close to mine.
And I know our joy would fill the earth,
And last till the end of time, my love.

The first time ever I saw your face.



La primera vez que vi tu cara,
Pensé que el sol se elevó en tus ojos.
Y la luna y las estrellas fueron los regalos que le diste,
a la oscuridad y al cielo vacío, mi amor.
Y la primera vez que besé tu boca,
Sentí la tierra moverse en mis manos.
Al igual que el temblor del corazón de un pájaro cautivo
Que estaba allí a mi comando.

Y la primera vez que dormí contigo,
Sentí tan cerca tu corazón al mío.
Y yo sabía que nuestra alegría llenaría la tierra,
Y duraría hasta el fin de los tiempos, mi amor.

La primera vez que vi tu cara.


martes, 5 de febrero de 2013

Post Erótico, Fetichista y Masturbatorio


 
Si hay algo que agradezco al verano es que las chicas salen todas fresquitas con sandalias, con sus lindos pies desnudos lo que me provoca densas hemorragias de placer....o de asco dependiendo de qué pies se trate. 
Y hablando de féminas he notado ultimamente un alarmante aumento en la densidad de sus físicos. Parece que la comida chatarra, el descontrol de grasa saturadas, gaseosas y azúcares y un evidente sedentarismo cultivado al amparo del LCD ó de la PC hace de las suyas. 
Sé que soy bastante elitista, pero todavía puedo diferenciar la estética de la feminidad de lo burdamente grotesco, y veo demasiadas jóvenes mujeres caminando por ahí, atendiendo en los comercios ó subiendo al ómnibus con seguros signos de sobrepeso, con una descontrolada y a veces vergonzante distribución de obesidades en sus físicos.
Se me tachará de discriminador, pero justamente en la discriminación está lo que uno elige.
Y Yo elijo esas bien proporcionadas, esbeltas y delgadas (aunque no anoréxicas) muchachas que con gráciles contoneos y enfundadas en mínimas sandalias me hacen creer por unos gloriosos instantes en el cielo musulmán de las huríes. En estos calurosos días me es imposible desviar la atención de los pies de alguna fémina que adonde tenga lugar se me cruce, y de su lindos pies uno luego sube a sus piernas que por lo general lucen libres y casi obscenas al amparo de una corta, sugerente y tenue falda.
Así como de unos pies bellos puedo hacer un culto erótico de adoración, de unos que me parezcan feos puedo sentir una horrible repugnancia, pero casi nunca me mantienen indiferente.
Creo que algo de nuestro cuerpo que de repente no se antoje tan importante como son las extremidades, en realidad como son el límite del mismo allí radica mucha de nuestra esencia. Tanto las manos como los pies siempre me han cobrado gran importancia y admiración. He visto fotos de hermosas mujeres y también las he presenciado con manos ó pies que me han eclipsado por completo tal hermosura.....será que las partes hacen al todo.
Y para deleitarnos acá van hermosos pies contenidos en sandalias, como si de lencería se tratase, para soñar e imaginarnos que podemos acariciarlos y masajearlos y a su vez ser acariciados por ellos luego de despojarlos finalmente de tal mínimo calzado.























Y por último el desnudo total




   

       

miércoles, 23 de enero de 2013

Queríamos tanto a Luis Alberto


Emotivo homenaje a Spinetta en el día de su cumpleaños

"El Flaco cumpliría 63 años. Sus hijos lo recordaron en Twitter. Esta noche en Mendoza lo recordarán en un evento gratuito donde participará su familia y más de 40 músicos."


Sentados en aquella calle empedrada de Colonia
bajo la sombra de los cipreses
escuchando jazz....

Y antes el cielo negro de la noche
donde las estrellas lucían como eternidades
y un silencio hermoso se nos volvía a descubrir
frente al río desde la orilla inversa
ése mismo río...

Y hoy domingo
todavía me queman tus lágrimas de ése video
filmado en Queens, NY City
tan lejos de tu bajo Belgrano
tan cerca de tu Lennon amado

Y éste desconsuelo
cómo convertirlo en esperanza?
sólo escucho jazz una y otra vez
        una y otra vez
y otra vez... en la diáspora de la eternidad
sólo me cabe tomar otro whisky

¿Y ahora quién me saca ésta tristeza?

Más te hacen homenajes
Más se siente tu ausencia
          Y el vaso estrellado en el mandala del piso
suena premonitorio
a Ceniza, a Viento, a Río
 que fluye y nunca es el mismo.

                            10/03/2012










lunes, 21 de enero de 2013

King Crimson - Lamento







Como respondí un comentario en algún post, entre tanto lamento mejor el Lament de King Crimson, of course. Y si es observando con un telescopio el cielo diáfano de esta agradable noche de enero mucho mejor.

domingo, 20 de enero de 2013

Tu Destino


Ya que siempre lo único que hago es leerme a mí mismo, recapitulo la última parte de un post, el suscitado por el film More. Allí escribía:

"Transcurría un lunes de principios de junio, descansado y sin obligaciones.
Y justamente en el otro hemisferio el verano se aproximaba para bañar con su cálida luz la mítica isla del eterno hedonismo.
Amparado en las substancias prohibidas la amplitud de su mirada también me abarcaba desde este lugar y lo que imaginé fué.
De Alemania vine y también hice el amor en París.
Tal vez el destino me espere en Ibiza como a Stefan, tal vez allí se conjugue la luz mediterránea y la atípica nevada de Buenos Aires, el rock nacional y la psicodelia de finales de los ´60.
Y Stelle me espere con un porro entre manos, con su mejor máscara de muerte bienhechora."


Alguien hizo el siguiente comentario:
        Y yo quisiera ser Stelle.
               15 de junio de 2010 19:03


Y Yo, una vez más, digo que sí, que "Stelle" me espera con su mejor máscara de muerte.





martes, 9 de octubre de 2012

La Zona en Penumbra





Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.

Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.

Que no, que no,
que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento
es estar siempre de paso,
de paso, de paso...

La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
     pues el MISTERIO se oculta detrás.

En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, 
un punto de luz.

   De paso  (Luis Eduardo Aute)


Sabés, estoy tan triste en éstos días...  

miércoles, 7 de julio de 2010

Blues para Raúl

Raul era el nombre de mi "amigo invisible" de la infancia.
También era el nombre de un compañero del secundario (el que imitaba al Gallo Claudio de los dibujitos de la Warner).
Pero al Raul del cual quiero hablar, lo conocí entre estas mismas paredes, creo que él fué de los últimos en venir de la antigua fábrica cuando la mudanza. Fue a principios de los `80 y luego se incorporaría finalmente al turno noche. Era el único mecánico que compartía un coffee-break junto con Jorge y conmigo, los únicos electricistas del turno, en el banco de trabajo que teníamos contra una pared a mitad de la nave central de la zona de producción, que por aquellos tiempos no había porque el turno noche estaba destinado al mantenimiento. Supongo que hubo una afinidad intelectual e ideológica entre nosotros, sobre todo con Jorge (que lo estimaba mucho) ya que tenían la misma edad y ambos vivían en capital, y conmigo por supuesto, porque generalmente charlabamos sobre temas tal vez no demasiados afines al resto de los demás compañeros.
Raul era medio cinéfilo y había estudiado algo de cine.
A Jorge le apasionaba la fotografía (además de las motos y de los largos viajes turísticos en moto) y como todo lo que hacía, lo había encarado con un gran profesionalismo.
Yo por aquellos días también estuve haciendo cursos de cinematografía y como Raul vivía en el centro, fué cuando me consiguió la moviola, que por estos lares era impensado conseguir. Gracias a esa moviola vi las primeras pelis en Super 8, de las que recuerdo muy bien a "Perros de Paja" con Dustin Hoffman.
En esas charlas de descanso fabril, surgió la idea de ilustrarle un cortometraje al que Raul le había hecho el guión basado en un cuento corto de Edith Araño Camps, que no había podido filmar no sé porqué motivo en sus prácticas de cine, así que me ofrecí a hacerle una especie de Storyboard en forma de historieta: fue una experiencia gratificante para mí, ya que adquirió sentido mi aficción por el dibujo y por el cine; creo que fué la única vez que encaré todo ello con una especie de profesionalismo muy emocionante, porque significaba un sentido práctico compartido con personas afines.
Luego vendría su interés en la computación, cosa que yo por mi carácter reaccionario y tradicionalista ("los de cáncer somos así, un poquito reaccionarios..." como bien me lo dijo el abuelo de la señora de Jorge la vez que lo conocí y única vez que lo ví: al poco tiempo fallecería) digo que veía con sospechosa paranoia todo esto de la informática: por "eso" de la sociedad controlada por tecnocrátas y del consumismo dirigido a los cachivaches de última generación, y de la superficialidad reinante que nos forzaba (y nos fuerza) a alejarnos de un fin más trascendente en la vida. Así y todo aunque suene ampuloso.

A pesar de sus estudios y de su oficio de mecánico, Raul se convirtió en un experto en informática y abrigó con igual pasión a la vieja y querida transmisión radioeléctrica, o sea, se convirtió en un experto radioaficionado. Para vocalizar con eco sus radiotransmisiones fué que me compró un efecto Zoom para guitarra, que a mí no me gustaba demasiado y que a Él le vino como anillo al dedo.

También recuerdo haberle obsequiado una alarma casera, que yo no usaba más, cuando le entraron al depto a robar luego de haberlo dormido con un gas (era la época que dormían a los moradores, para robarles, con gas a través de las cerraduras o por debajo de la puertas ó por ventanas entreabiertas). Aunque las malas lenguas siempre dijieron que en realidad se había llevado una mina al bulín y fué ésta la que lo anestesió con una droga para luego abrirle la puerta a sus cómplices malvivientes.

Había dispuesto su vida para hacer lo que quería y así lo hizo.

Tuvo un progreso lógico e importante dentro de la fábrica y a pesar de su carácter algo parco y tosco, no desmereció para nada a su inteligencia. Quedó como supervisor a la noche junto a Pepe, su entrañable compañero mecánico.
Jorge al poco tiempo de casarse, pasó al turno diurno y luego fue ascendido a supervisor de laboratorio y finalmente años después, mas vale tarde que nunca, se recibió de ingeniero.
Yo luego de 25 años pasé también al turno diurno y perdí contacto con Raul, aunque sabía que debía de transcurrir su días como siempre, sin grandes alteraciones en su vida de soltero de depto capitalino, rodeado de sus chiches. Tal vez esa inacción, esa comodidad sazonada con el trastoque del reloj biológico alterado por el trabajo nocturno, ese sedentarismo de departamento, ése edicto de fumador crónico, le jugó en contra (a pesar que por lo menos hubo un tiempo en que salía a correr) cuando se manifestó su primer ACV, que le inmovilizó una de las piernas pero del que se fué recuperando lentamente.

Raul era un tipo grandote de anteojos y de hablar pausado, oriundo de Santa Fé, con cierta ironía muy particular. Recuerdo por ejemplo cuando recién salieron los Fabulosos Cadillacs con el tema "Mi novia se cayó a un pozo ciego", se despachó con un "No sé que le ven de "fabulosos" a esos pelotudos". En contraparte, el tema que más le gustaba de Soda Estéreo era "Corazón Delator", vaya uno a saber porqué secreta resonancia, tema que inspiró a Ceratti la lectura del cuento de Poe- otra casualidad: el músico fué víctima también de un ACV.
También solía decir sentenciosas frases como por ejemplo aquello de "Ya vendrán tiempos peores" cuando nos quejábamos en las charlas sobre el derrotero que estaba tomando la vida sociopolítica del país, o aquello que escuché por primera vez de Él y que siempre me causó gracia, que a su vez era una sentencia que le había dicho un compañero de otro trabajo con respecto a las mujeres : "La mujer que no coge, vuela" (luego completada mas tarde no me acuerdo por quién con aquello de: "Y a la que vuela, se la coge Superman"), y Yo preguntándole que querés decir con eso, y Él con su contundente parsimonia, respondiéndome con otra pregunta para explicar el dicho: - ¿Y viste alguna vez a una mujer volando?: ¡ y bueno entonces...!
Y fué una de sus tantas frases que solía decir, la que lamentablemente se le hizo realidad (porque tal vez El que predica, inconscientemente realiza), cuando otro entrañable compañero, que me puso al tanto de su últimos momentos, la recordó con amargura: "El hombre soltero vive como un Rey, y muere como un perro".

Raul, Raulito, fué un tipo bonachón, a pesar de su carácter algo rayado, que decidió hacer de su existencia lo que mejor le parecía, sin rendirle cuentas a nada ni a nadie. Tal vez no tuvo demasiada suerte en otras cosas, quién sabe. Sé que tuvo parejas, tuvo sus sobrinos, hijos de su hermana de la que según me enteré se había peleado hace tiempo y ya no se veían, lo que evidentemente lo dejó librado a su suerte cuando en su casa tuvo otro ataque.


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No sé porqué me salen necrológicas, será que uno se vuelve viejo y lo que lo rodea se va desvaneciendo, ó porque siempre tuve presente éso de la finitud del ser y de su intranscendencia.
Y porque uno tiene de alguna manera que exorcisar todos esos fantasmas pelotudos que lo vuelven a uno todavía más pelotudo.
Por eso éste humilde recuerdo se llama "Blues para Raul", porque ha sido muy triste como se fué, casi tan solo como vivió. No voy a caer en la sentencia trillada ésa de que "donde quiera que esté espero que esté mejor", porque todos sabemos que es mentira.
Quién sabe, quizás en la próxima nos reencontremos, para deshacer lo que hicimos mal en esta vida. Ó tal vez no.
Y mejor aún: tal vez no haya próxima vez.


A Raúl Osvaldo Alcorta
1953-2010

Nota: las páginas son originales del laburo conjunto que hice con Raúl. El título parece ser premonitorio viéndolo ahora, pero en todo caso es aplicable a cualquier circunstancia. En la segunda hay un guiño: en la escena del bar lo dibujé a él y a Jorge (aquí de espaldas) que están compartiendo una mesa (los círculos marcados en rojo)